El espavel es uno de los árboles gigantes de los trópicos americanos, encontrándose desde Guatemala hasta el norte de Suramérica, y en Costa Rica se le puede hallar por todo el país, desde el nivel del mar hasta aproximadamente 1200 m de elevación. Este árbol crece principalmente a orillas de los ríos y a menudo alcanza tamaños espectaculares. Prefiere suelos profundos con buen drenaje, aunque también crece en suelos menos ideales y tolera inundaciones que no sean demasiado prolongadas.
El espavel puede alcanzar alturas de 40 a 45 m y desarrollar un tronco cilíndrico que puede medir hasta 2 m de diámetro, e incluso se han registrado casos de troncos de hasta 3 m de diámetro. Esta característica lo hace muy valioso comercialmente, ya que un solo árbol puede proporcionar numerosos metros cúbicos de madera. Las pequeñas flores, de color blancuzco al principio, están formadas por cinco pétalos no fusionados y se presentan en grandes panículas terminales que sobresalen de manera llamativa sobre la copa.
Las flores, ligeramente perfumadas, atraen a colibríes, abejas y monos, especialmente cuando comienzan a formar el fruto. Curiosamente, las flores viejas se tornan más rojizas y aumentan su aroma, posiblemente como una estrategia para atraer a más polinizadores hacia las flores nuevas.